PNT’s PUBLICIDAD NO TRADICIONAL) Y COMO QUEDAR RIDICULIZADO EN LAS RR.SS.

Estamos los que no soportamos la PNT y siempre, trabajando en comunicaciones de marketing, nos hemos negado a utilizarla y/o contratarla. Estamos los que nos cansa y aburre -en mi caso en las RR.SS. ya que no hago uso ni tengo ni me interesa volver a tener TV abierta ni cable ni satélite; el televisor o monitor solo para contenidos bajados de la red, streaming o iTv. Están los que les da igual. Están los culpables de que los que sí las utilizan y/o contratan piensen que es un método eficaz. Y están los ridículos que, creyéndose #tuitstar ( y ni siquiera eso, dan pena) son contratados por intercambios ridículos, muchos caen como pipiolos, se transforman en bufones de la red y viven suplicando #CASITO

#NocillaGate: el día en el que Twitter decidió reírse de la publicidad encubierta

ng

Abrazo.

P

YA SABEMOS QUE, AUNQUE SUENE DRÁSTICO Y MUCHOS NO LO COMPARTAN, «LA PUBLICIDAD BASADA EN INTERRUMPIR AL USUARIO HA MUERTO.».

Pero negarlo es negar la realidad.

Comparto éste buen artículo/cobertura del Digital Enterprise Show (DES), en Madrid, publicado en Expansión por Elena Arrieta  @elenaarrieta sobre «Branded Content’.

Que te sea útil

Un abrazo,

P.

BC

Durante la segunda jornada del congreso DES, sobre transformación digital, se han celebrado varias sesiones en torno al márketing de contenidos. En ellas, expertos de Outbrain, Financial Times o Unidad Editorial han aportado las claves para una estrategia exitosa.

El branded content forma parte del arte del márketing de contenidos. Básicamente, consiste en crear contenidos relevantes para tu público objetivo, que asocien una marca con ciertos valores. El branded content no es «publicidad», pero tampoco es «periodismo», en el sentido estricto de la palabra.

¿De qué le sirve a una marca invertir tiempo y recursos en este tipo de contenidos? En la segunda jornada del congreso Digital Enterprise Show (DES), que se celebra estos días en Madrid, han tenido lugar varias sesiones para abordar esta cuestión. Éstas son las principales conclusiones:

Los usuarios confían en las marcas por encima de la publicidad e, incluso, de muchos medios de comunicación. «Según datos de Nielsen, las personas confían, sobre todas las cosas, en las recomendaciones de sus amigos y conocidos. En segundo lugar, confían en las páginas web de las marcas, en el contenido editorial (artículos periodísticos, columnas de opinión, etc.), y en las opiniones vertidas por otros usuarios de Internet», apuntó Gilad de Vries, vicepresidente de Outbrain.

Para que esa confianza se produzca, el contenido ha de ser de calidad, y relevante. ¿Qué se entiende por relevante? «La publicidad basada en interrumpir al usuario ha muerto. En la era actual, hay que llamar la atención del cliente, y para eso no puedes hablar de lo bueno que es tu producto; tienes que saber qué le interesa», según De Vries.

«La analítica permite conocer a la audiencia y generar contenidos que les resulten interesantes. El interés depende no sólo del contenido; también del tipo de usuario al que vaya dirigido, de la plataforma desde la que se conecte (PC, móvil, app móvil…) e, incluso, del momento. No es lo mismo ver un vídeo en casa que hacerlo desde el ordenador de la oficina», expone Luis Quintana, director de UE Studio, la unidad especializada en branded contentde Unidad Editorial, grupo editor de El Mundo, Marca y EXPANSIÓN, entre otros medios.

«El contenido móvil se percibe como algo mucho más personal. Por eso, en ocasiones en recomendable generar contenido específico para cada canal«, opina Lexi Jarman, content activation director de Financial Times.

«Hay que pensar en el móvil desde el primer momento», ha coincidido Quintana. En la actualidad, poco más de la mitad de los accesos a los contenidos elaborados por UE Studio se realizan desde dispositivos móviles.

En todos los casos, se trata de estrategias a largo plazo. El objetivo final es generar el engagement de los clientes (o clientes objetivo) con una marca. El embudo tradicional de ventas también ha muerto: los clientes buscan marcas con las que identificarse, al tiempo que exigen un servicio más personalizado y cercano.

LO QUE LA EDUCACIÓN TRADICIONAL DE MARKETING NO TE ENSEÑA SOBRE EL MARKETING ACTUAL

Hoy comparto contigo éste muy buen artículo de Katie Burke publicado en HUBSPOT. Aunque para los que nos movemos en éste entorno, algunos aspectos parecen, obvios  no lo son. Quizá por eso, a veces descuidamos lo que parece «obvio» y artículos como éste nos bajan a tierra recordándonos y/o directamente planteándonos temas de los que no estábamos al tanto, no habíamos considerado o reflexionado.

Que lo disfrutes.

Un abrazo,

P.

 

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En el marketing de antes, la mayoría  de las preguntas de entrevistas de trabajo
giraban entorno al conocimiento que tenía un profesional del marketing sobre principios como«Las cuatro P» y cómo aplicaría esa información en las preguntas hipotéticas de una entrevista laboral.

No importa si estudiaste marketing en la universidad, como graduado o estudiante en una escuela de negocios, es probable que tus estudios hayan incluido clases sobre creación de marca, estrategia de marketing, relaciones públicas y aspectos básicos de la publicidad, que son temas interesantes y centrales para la historia y relevancia del marketing moderno. Sin embargo, siempre hay un pero.

Los profesionales del marketing exitosos de la actualidad no necesariamente son como Don Draper o Donny Deutsch. Aquellos que recibieron una educación tradicional carecen de algunas habilidades fundamentales que se requieren en el mundo actual del marketing. En este post, exploraremos cómo ha cambiado el marketing, y qué les falta a los currículums de marketing tradicional. Afortunadamente, hoy estamos anunciando nuestro nuevo programa de Certificación de inbound marketing para ayudar a los aspirantes y profesionales del marketing a construir un puente entre las brechas que hay en la formación de marketing.

La vieja escuela: sonríe y busca la cobertura de los medios de comunicación

Oscar Wilde una vez dijo: «Hay solamente una cosa en el mundo peor que hablen de ti, y es que no hablen de ti». En algún nivel, ese es el principio fundamental de las relaciones públicas; hacer que las personas hablen e interactúen con tu marca, equipo ejecutivo y producto de formas positivas que inspiren a crear conversaciones y contenidos interesantes. Si bien el objetivo final de las relaciones públicas no ha cambiado, las tácticas que se usan, los medios que se aprovechan y los patrones de comunicación han cambiado su esencia.

La clase de relaciones públicas solía tratarse del arte y la ciencia de los comunicados de prensa y correos electrónicos con argumentos eficaces de venta. Los profesionales del marketing aprendieron a incluir palabras de la jerga como «único», «primero en su clase» y «lanzamiento» en los encabezados y así atraer, persuadir y convencer a los reporteros de contar su historia de manera positiva usando una combinación de comunicados de prensa, documentos de propuestas y llamadas telefónicas. Además, a los aspirantes a ser profesionales de relaciones públicas se les enseñaba a adaptar el comunicado a unos pocos, no para la mayoría. Los comunicados de prensa y las propuestas de ventas se personalizaban específicamente para los lectores finales (Jefes de redacción, Productores y Reporteros), frente a una red amplia de prospectos, clientes y oportunidades de venta que se podrían beneficiar de leer la noticia.

Por otra parte, los profesionales de relaciones públicas ejercían un poder considerable, ya que si los periodistas querían interactuar con sus clientes, ejecutivos o analistas, eran los responsables de facilitar esa interacción. Por lo tanto, la educación de marketing se enfocaba en aprovechar al máximo esas oportunidades. Como resultado, la formación de marketing se concentraba en preparar a los profesionales de relaciones públicas para identificar los eventos clave donde podrían exponer a su equipo ejecutivo a audiencias clave y elegir el lugar, mensaje y lista de invitados más adecuados. Se enseñaba a los profesionales del marketing a enfocarse en lo que realmente sucedía en una empresa y los periodistas confiaban en ellos.

La escuela moderna: ¿tienes una historia? ¡Compártela con la mayoría, no solo con unos pocos!

Similar al cambio que sucedió en el mundo de las ventas (ya que ahora el consumidor tiene acceso a las opiniones de otros clientes y comentarios sobre tu marca con una búsqueda breve en Google), en raras ocasiones los periodistas deben pasar por el área de relaciones públicas para obtener la información que quieren o necesitan para crear una historia. Por un lado, parece que es algo malo porque cada vez es más difícil controlar los mensajes que las personas dejan en la puerta de tu empresa, pero esto también te da una oportunidad única: los profesionales del marketing ya no deben enfocarse en los comunicados de prensa y en crear contenido dirigido hacia unos cuantos reporteros, ya que es una gran oportunidad para que los que están listos compartan sus noticias con el mundo.

Los profesionales del marketing del siglo XXI deben tener las habilidades para desarrollar, editar, construir un formato, crear y promocionar contenido eficaz que comunique los mensajes más importantes de la marca de manera extraordinaria. En ese sentido, el propósito de los comunicados de prensa ya no es ganarse los corazones de seis reporteros clave, sino contar una historia cautivadora al mundo y promocionarla en todos los medios relevantes disponibles; desde tu blog y canales de redes sociales, hasta por medio de difusión y eventos de prensa.

Lección aprendida: toma el consejo de David Meerman Scott y elimina lo que él llama «el antiguo comunicado de prensa» para enfocarte en crear post, comunicados de prensa, infografías y publicaciones en redes sociales que transmitan los mensajes principales de tu marca a los consumidores, medios de comunicación, inversores, evangelistas y clientes por igual.

La vieja escuela: trabaja con grandes diseñadores para crear tus anuncios y logo

Los profesionales del marketing y consumidores reconocen la importancia de un logo distintivo (si aún tienes dudas, lee sobre el alboroto que creó Gap cuando modificó su logo). Sin embargo, se entrenaba a los profesionales del marketing para que puedan desarrollar resúmenes creativos, dirigir los proyectos de diseño y ajustes de logo y redactar un borrador de los mensajes principales para una campaña publicitaria, mientras que la narración y ejecución visual normalmente se dejaban en manos de un diseñador o agencia, quienes debían crear un borrador y devolverlo para recibir comentarios.

De esta dinámica entre los profesionales del marketing y diseñadores, surgieron dos desafíos. El primero fue que los profesionales del marketing desarrollaban resúmenes repletos de lenguaje ambicioso que se suponía que los diseñadores debían comprender y hacer realidad. El segundo desafío fue que el diseño raramente estaba relacionado con los indicadores clave de rendimiento. Ambos retos se fusionaron en un problema aún mayor: los diseños de logo, ejecuciones de publicidad y estándares de marca con frecuencia se relegaban a métricas subjetivas y había brechas muy marcadas entre la estrategia de marketing, ejecución y comentarios que se recibían.

Además, esperar a que tu proyecto lograra estar 90% completo antes de incluir un diseño significaba que a menudo el mensaje y la ejecución no tenían sentido para el consumidor, así que se perdía mucho dinero, tiempo y energía en proyectos cuyo resultado final no provocaba cambios en el reconocimiento del consumidor, la lealtad de marca o comportamiento de compra. Los cursos de marketing apoyaban la importancia de un logo sólido y crear tu marca con la publicidad de pago, con lo cual quitaban el énfasis en la importancia del diseño y medio del proceso, que muchas veces sacrificaban poder obtener opiniones valiosas e información sobre la experiencia del usuario que impactan al producto final. A pesar de que es verdad que tu logo, denominación comercial, estándares y publicidad juegan un papel muy importante en la percepción que se tiene de tu marca, el paradigma del diseño está cambiando fundamentalmente y, como profesionales del marketing, debemos adaptarnos como corresponde.

La escuela moderna: diseña y crea un mundo visual

Tener un logo ideal es algo fundamental, pero si tu experiencia en la materia termina ahí, tu marketing está en problemas. Walter Landor, el experto en diseño, advierte que: «Los productos se hacen en la fábrica, pero las marcas se crean en la mente», así que ahora es más importante que nunca que las interacciones de tu marca sean visuales, atractivas, únicas y memorables para sobrevivir y prosperar como profesional del marketing en el siglo XXI.

Para demostrar la importancia del diseño en el marketing moderno, considera lo siguiente: 40% de las personas responde mejor a la información visual que al texto, y quienes usan infografías observan un aumento de tráfico promedio del 12% mayor que los que no lo hacen. Además, los post con videos atraen tres veces más enlaces entrantes que los post con texto sin formato. Tan solo un mes después de introducir contenido visual en las biografías de Facebook para empresas, las interacciones incrementaron un 65%.

Como resultado, los profesionales del marketing necesitan empezar sus planes con la línea de meta en mente y reunir el conocimiento suficiente para ejecutar conceptos visuales de diseño por sí mismos u obtener el contexto de los medios que aprovechan para dar comentarios constructivos y específicos a sus equipos de experiencia de usuario y diseño. A los consumidores no les importa cuántas horas pasaste diseñando y realizando pruebas a tu logo, o lo que tu CEO piensa de su gradiente azul. A ellos les interesa tener una experiencia de marca unificada, intuitiva y atractiva. Considerar los medios en los que los prospectos encontrarán e interactuarán con tu marca es algo que los profesionales del marketing deben considerar imprescindible en el 2013 y en el futuro.

Lección aprendida: atraer y deleitar a prospectos, clientes y oportunidades de venta comienza con interacciones altamente visuales y fáciles de digerir, así que el diseño no debe ser algo secundario. Los profesionales del marketing actuales necesitan entender los distintos canales que pueden aprovechar para interactuar con los prospectos (desde los canales de redes sociales y su blog, hasta la televisión o la radio) y desarrollar experiencia, conocimiento y lenguaje necesarios para crear o ayudar a editar materiales visuales.

La vieja escuela: adivina qué contenido le encantará a tu audiencia

En la escuela de marketing de Don Draper, una empresa diseñaría una campaña, desarrollaría un mensaje (a veces con la ayuda de uno o dos grupos de referencia), acordaría comprar anuncios y esperaría para ver qué impacto tendría, de haberlo, cierta campaña en el aumento de clientes, ingresos o indicadores de reconocimiento. El surgimiento de los datos de la empresa Nielsen hizo que los esfuerzos de publicidad se pudieran medir mejor, pero solo era un estimado y normalmente se obtenía, como mínimo, una semana después de haber ejecutado los anuncios. Los profesionales del marketing recopilaban el éxito de las campañas que se había lanzado, el estimado de la audiencia de cada anuncio y los comentarios subjetivos de clientes, ejecutivos y compañeros de trabajo por igual.

Con la aparición de la publicidad digital, dirigirse a una audiencia específica se volvió mucho más fácil, ya que Google AdWords y otros canales te permitían dirigirte con múltiples variables y palabras clave, además de ajustar tu adquisición en vivo con base en las interacciones a la fecha. A muchos profesionales del marketing incluso se les enseñaba a hacer un esfuerzo adicional para desarrollar buyer personas (perfiles de consumidor) y a personalizar las campañas y el alcance en torno a las necesidades que se percibían de los segmentos específicos de su base de clientes. Ese fue un gran paso, pero aun así, muchos profesionales del marketing se enfocaban en las tasas de clickthrough y en el coste por clic como métricas principales, como la tasa de personas a las que se dirigían y que se convertían en clientes, además del retorno de la inversión específico de cada campaña.

Básicamente, no importaba si estabas gastando dinero en un grupo de referencia, crear un anuncio, contratar a terceros para crear tus mensajes o hacer pruebas a la experiencia de usuario, las cifras de medición siempre llegaban después de ejecutar la campaña o antes de que saliera de la puerta. En ambos casos, las empresas invertían una gran cantidad de tiempo de mano de obra y energía en un esfuerzo antes de recibir comentarios que se pudieran justificar con cifras en su tasa de éxito. A los profesionales del marketing se les decía que primero debían gastar y después averiguar cuáles eran las variables que entraban en función. Este factor hacía que los profesionales del marketing parecieran enfocarse más en las «artes y manualidades» que en las métricas de negocios.

La escuela moderna: descubre qué contenido le encantará a tu audiencia

El marketing de hoy en día se da en vivo y los profesionales del marketing tienen más herramientas que nunca para acceder, analizar y actuar respecto a las métricas que obtienen. Así que no solo es imprescindible que quienes aspiran a ser profesionales del marketing aprendan a predicar con el ejemplo de que las métricas de marketing importan, también deben aprender y actuar con la información que reciben a diario, no solo los datos que obtienen al año.

A continuación hay algunos ejemplos sobre cómo es que los profesionales del marketing actuales pueden evolucionar del antiguo juego de las adivinanzas a un enfoque más preciso y basado en las métricas:

  • Hacer pruebas A/B a cada correo electrónico para que los contactos siempre reciban el mensaje que tenga el mejor rendimiento
  • Llevar a cabo encuestas constantes en los canales de redes sociales para hacer que las opiniones y comentarios sean positivos y en vivo, lo contrario de esperar a los grupos de referencia o entrevistas con clientes
  • Personalizar las llamadas a la acción con base en dónde se encuentra una persona en el ciclo de compra para optimizar los resultados
  • Invertir más tiempo y energía en los canales de redes sociales que tengan un rendimiento mayor para las empresas en cuanto a los ingresos y clientes
  • Dejar de usar campañas de pago que no producen ROI

Hoy en día, el enfoque en las cifras también debe aplicarse en la estrategia de creación de contenidos que tiene un profesional del marketing. Si bien podría tomar meses reunir fondos, desarrollar, producir, editar y posicionar un anuncio de televisión, los profesionales del marketing pueden desarrollar y publicar elementos más pequeños de contenido, como los post de un blog y ebooks, que se pueden crear a un coste bajo y requieren una inversión relativamente pequeña de tiempo y recursos. Además de la facilidad con la que se puede desarrollar el contenido de formato corto, los profesionales del marketing también pueden aprovechar las analíticas de ese contenido para sus futuros esfuerzos, así que ya no tienen que seguir adivinando qué es lo que atrae a sus buyer personas porque cuentan con información real sobre lo que prefieren sus prospectos; lo cual pueden usar para mejorar sus programas de marketing.

La conclusión es que ninguna empresa puede pagar sus facturas con la información que proporciona Nielsen, los «me gusta» de Facebook o retweets, así que es fundamental que los profesionales del marketing no solo sepan esa información, sino que, además, actúen con base en los datos que son más importantes para su empresa. Para llevar a cabo esta promesa, los profesionales del marketing necesitan entender, alinear y proporcionar métricas principales de negocios (como el coste de adquisición y valor del tiempo de vida de un cliente) y tener los conocimientos suficientes de tácticas y tecnología para optimizar las métricas sobre la marcha. Con frecuencia, la medición y el alineamiento son el obstáculo más grande que enfrentan los profesionales del marketing, por eso tener un poco de ayuda adicional de nuestros profesores de inbound marketing puede ser útil para los principiantes y avanzados.

Lección aprendida: los profesionales del marketing necesitan saber qué números importan más para su empresa y desarrollar un plan para cada canal y campaña correspondiente. Además, ya no es suficiente capturar datos y hacer ajustes después de finalizar una campaña promocional grande; los profesionales del marketing deben realizar mediciones constantes con el fin de adaptar y optimizar para obtener los mejores resultados y eficiencia.

La vieja escuela: crea y ofrece una campaña principal

El logro más grande para muchos estudiantes de marketing y comunicaciones ha sido desarrollar una campaña para el lanzamiento de su propio producto, anunciar un servicio o aumentar el reconocimiento de una unidad nueva de negocios. El concepto era simple: todos los profesionales del marketing tienen que hacer malabares con varias prioridades, mensajes medios y miembros del equipo, así que la campaña era la forma definitiva para aprovechar todos los activos disponibles para causar un gran alboroto en el reconocimiento o impacto.

Si bien se cuestiona muy poco que estos proyectos son eficaces para simular el hecho de que los profesionales del marketing de todas las empresas tienen diversas funciones, el argumento principal de una campaña proviene de la vieja escuela de marketing. Considera que los profesionales del marketing solían aprender que debían anticipar su compra de publicidad para garantizar que su audiencia objetivo la vería y programar el comunicado de prensa, presentación del anuncio y estrategia de los eventos con una sacudida inicial de reconocimiento e interacción con los prospectos. Todo esto funciona bien en un mundo que no cuenta con tecnología moderna, pero también debes pensar en tu propia vida: ¿con qué frecuencia ves tus programas de televisión con comerciales en vivo? Para muchas personas, la respuesta es en raras ocasiones o nunca. De hecho, un estudio reciente de Motorola Mobilitydemostró que el 68% de las personas que tienen un DVR usan el dispositivo para evitar los comerciales y que los estadounidenses olvidan ver el 41% de los programas que tienen en su DVR.

Además, históricamente las campañas se creaban con activos rentados. ¿Ejecutarás una campaña con el tema del regreso a clases? Entonces deberás planear pagar dinero adicional por las palabras clave que te interesan más porque llegar a las mamás en esa ventana crítica de tiempo te costará. ¿Lanzarás un producto en un programa de televisión de consumidores de electrónicos? Entonces deberás trabajar tiempo adicional para sobresalir entre la multitud en las redes sociales y hacer que los demás compartan tu historia. Las campañas se crearon con un modelo de publicidad outbound, en el que los profesionales del marketing «rentan los ojos» de Google AdWords, redes de televisión, blogs o periódicos, y cada una de estas entidades cobra una tarifa premium por ofrecer un servicio muy solicitado, así que las campañas también son una forma costosa de hacer negocios.

La escuela moderna: la interacción continua rebasa a las campañas

La realidad es que la manera en que los consumidores viven, trabajan e interactúan con la tecnología no coincide con tu programa de campañas. Tus prospectos, oportunidades de venta y clientes usan las redes sociales, Google y otros canales a diario para hacer investigaciones de productos, dar sus opiniones, quejarse sobre el servicio al cliente y solicitar recomendaciones. Muy pocos consumidores esperan a que lances tu siguiente campaña para comprar un producto.

Como resultado, es fundamental que las campañas de marketing actuales sean continuas, a diferencia de la estrategia que se usaba antes. Eric Wheeler escribió un obituario para las campañas publicitarias en Ad Age, donde destacó correctamente que «Ya no solo se trata de «la campaña». Ahora el marketing se trata de entender la influencia social de tus clientes leales; qué les interesa a estas personas, qué es lo que en realidad están comprando y cómo pueden hacer que su marketing se convierta en una máquina de publicidad de boca en boca».

El primer paso en este cambio es crear activos que se puedan adquirir con el paso del tiempo, en comparación con pagar indefinidamente por un espacio rentado al que la competencia tiene el mismo acceso. Tu blog, canal en YouTube, cuenta en Twitter, página en Facebook, página de empresa en LinkedIn y sitio web son activos valiosos que están a la espera de aumentar su valor conforme pase el tiempo, así que el marketing actual debe enfocarse en aprovechar esos activos adquiridos para diferenciarse de la competencia, interactuar con los consumidores de manera significativa y, como objetivo, crear una audiencia de evangelistas, fans, amigos y seguidores que consumirán tu contenido, interactuarán con tu marca y compartirán tus mensajes con sus redes sociales.

Lección aprendida: ser constante es la nueva campaña. A menos que seas Apple, las probabilidades de que alguien esté esperando hacer una compra hasta que lances tu siguiente revelación o campaña son excepcionalmente bajas, así que no esperes para interactuar con tu audiencia. En lugar de eso, crea activos que se puedan adquirir con el paso del tiempo para ayudarte a atraer, convertir, cerrar y deleitar a prospectos, oportunidades de venta y clientes. Ellos y tu presupuesto de marketing te lo agradecerán.

Hay una vieja expresión que dice que en cualquier organización todos piensan que son profesionales del marketing porque todo lo que se necesita es tener una opinión y una pizca de creatividad para serlo. La realidad es muy distinta: se espera que los profesionales del marketing del siglo XXI proporcionen resultados que se puedan medir, demuestren interacciones continuas, produzcan, analicen y promocionen contenido excepcional y relevante, y que contribuyan al balance final de sus empresas. Si bien muchos libros de texto te dirán lo contrario, la realidad es que los profesionales del marketing de la actualidad necesitan tener una combinación extraordinaria de habilidades, saber cómo hacer las cosas y contar con conocimientos de negocios para que podamos adaptarnos y crecer de manera correcta.

En este mes se llevan a cabo muchas ceremonias de graduación a nivel mundial, así que es apropiado celebrar en este día el lanzamiento oficial del programa gratuito y por demanda de la Certificación de inbound marketing de HubSpot. Además, ofreceremos dos programas de certificación presenciales en la conferencia INBOUND este noviembre. Descubre más información o regístrate aquí.

 

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Escrito por Katie Burke

Katie Burke is the Vice President of Culture and Experience at HubSpot. She is mildly obsessed with all things marketing, any show on Bravo, Starbucks, and culture and management trends.

 

 

 

YA QUE ESTAMOS DE VIERNES… ALGO QUE ME ARRANCÓ UNA SONRISA. Y, COMO NO, RELACIONADO CON PUBLICIDAD.

Apareció… tenía que estar

Que lo disfrutes.

Un abrazo,

P.

¡SOLO UNO DE CADA DIEZ!

Estos son los desafíos digitales del actual director de marketing

Marketing News

 

Solo uno de cada diez directores de marketing considera que su empresa dedica los recursos suficientes a su estrategia digital. Así lo revela el informe Informe í3D presentado por Evercom, la Asociación de Marketing de España y GfK, que analiza los desafíos digitales de compañías en sectores como ocio, deportes, textil y moda, salud, transporte, turismo, distribución, tecnología y telecomunicaciones, seguros, consultoría y banca.

El ‘í3D Desafíos Digitales del Director de Marketing’, se ha construido a través de cuatro grandes subíndices: el Índice de Actividad Digital; mide el número de herramientas digitales que utilizan las empresas (situado en el 47%), el Índice de Inversión en Marketing Digital Actual; se refiere al presupuesto destinado a marketing digital (un 38%), el Índice de Expectativas; que estima lo que se espera crecer y cuál va a ser esa expectativa (un 42%) y el Índice Actitudinal; la actitud de los directores de Marketing ante el desafío digital (un 35%).

La media de estos cuatro subíndices es del 40,3%, algo que evidencia que todavía queda un amplio margen de mejora en la evolución  de las empresas que operan en España en materia de transformación digital.

Brecha digital y sectores líderes

Al ser consultados sobre el mix ideal de inversión entre el marketing on y offline, los directores de marketing ubicaron esta proporción en 51,1% y  49,5%, respectivamente.
Sin embargo, ante la pregunta: sobre el total de su presupuesto de Marketing ¿qué proporción representa su inversión en marketing tradicional y cuánto destina a marketing digital? la respuesta fue que se invierte en marketing tradicional un 62,2% y en su versión digital un 37,8%. Ello representa una brecha de 12,7 puntos, en detrimento del marketing digital.
Al cruzar las respuestas anteriores entre las empresas representadas por los directores de marketing entrevistados,  se obtuvo que 7 de cada 10 empresas no han alcanzado aún el mix óptimo  de recursos destinados al marketing digital.  Sólo un 11% de los consultados piensa que en su empresa se invierte hoy en marketing digital más de lo que considera ideal.
Respecto a los sectores, Tecnología/Telecom, Banca y Seguros consideran que están por encima del mercado en cuanto a su desarrollo en marketing digital. Otras áreas como Trasporte/Turismo, Gran Consumo y Salud perciben que aún están lejos de alcanzar su nivel óptimo. En este contexto, a pesar de que algunos sectores se han desarrollado más rápidamente, 2 de cada 3 directores de marketing opinan que el marketing digital es de “gran ayuda” porque permite “mejorar” la captación y “retención” de sus clientes.

Liderazgo 

En opinión de los entrevistados, los departamentos de marketing están liderando la transformación digital en sus empresas. Los siguientes datos lo confirman; a la pregunta ¿qué departamentos o áreas lideran el proceso transformación digital de tu compañía? las respuestas mayoritariamente se concentraron en el departamento de marketing con un 82,7%. Le sigue el de comunicación con un 30%, el área de presidencia (CEO-Presidente/a) con un 27,2% y el departamento digital/ community Manager con un 27%.

Respecto a las actitudes del director de marketing, el estudio resalta algunas de las afirmaciones que estos profesionales han hecho sobre los desafíos digitales. En especial, destaca el hecho de que el 89% considera que los recursos dedicados por su empresa a la estrategia digital son “insuficientes”. Otro dato que arroja el í3D es que a sólo el 19%  de ellos “no le cuesta” estar al día en materia de innovaciones y herramientas de marketing digital.

En lo que se refiere a la implicación del Comité de Dirección en la estrategia digital de las compañías, es notable que sólo uno de cada tres directores de marketing consultados los perciba involucrados en este proceso.

Futuro,  expectativas y herramientas

En relación a las expectativas de inversión y crecimiento para el presente año en comparación con el 2015, hay que señalar que un 81% de los directores de marketing entrevistados consideró que su actividad en marketing digital crecerá “algo” (56%) o “mucho” (25%).   Solo un 18% considera que se mantendrá igual. Ante la pregunta ¿en qué porcentaje espera que crezca su inversión en marketing digital este año? Las respuestas indican un crecimiento medio del 10% en comparación con el año anterior. Banca será el sector que más incrementará su dotación económica con un 11,4%.

En otro apartado del estudio, los directores de marketing fueron consultados acerca de las herramientas digitales que utilizan hoy en día en sus empresas. El listado 19 alternativas propuestas iba desde las más básicas como página web, pasando por posicionamiento SEO, CRM, big data o nuevas aplicaciones como realidad aumentada.  Las respuestas indican que  en promedio se utilizan 11. Los entrevistados consideran que se encuentran en un proceso de digitalización “importante” pero reconocen que todavía existe un “largo recorrido” para alcanzar un mejor posicionamiento en la implantación de las herramientas más novedosas. Además, tres de cada cuatro consultados ya no conciben trabajar sin plataformas CRM (modelo de gestión basado en la relación y satisfacción de los clientes) y más de la mitad cuentan con aplicaciones móviles.

Sobre el estudio 

El informe ha sido elaborado tras consultar a 139 directores y subdirectores de marketing sobre los desafíos digitales de sus empresas, en los sectores de ocio, deportes, textil y moda, salud, transporte, turismo, distribución, tecnología y telecomunicaciones, seguros, consultoría y banca.

RESUMIENDO…

Algo que querrás evitar:

 

Shitty_Brand

 

De libros, literatura, autores, editores, internet,e-books. Del pasado, presente y futuro. De oficio, de sabiduría. EXCELENTE.

REPORTAJE: EDITORES ANTE EL FINAL DE LA ERA GUTENBERG. Peter Mayer Expresidente de Penguin y en la actualidad presidente de Overlook Press

«Editar es una cuestión de instinto»

JUAN CRUZ

Peter Mayer fue presidente de Penguin y le dio la vuelta
a esta editorial clásica de los librosPeter_Meyer de bolsillo. Ahí estuvo de 1978 a 1996, viajando incansablemente desde una a otra sede de la histórica marca británica, de Nueva York a Londres, y de ahí a Montreal y a Australia…
Ahora está a punto de cumplir 75 años, y sigue en el mundo editorial, al frente de su propio negocio, una editorial, Overlook, que fue de su padre y que él ha convertido en una empresa pequeña pero competitiva que en los últimos meses ha puesto al frente de los best sellers delNew York Times un libro que compró cuando nadie se fijaba en él: True grit (Valor de ley), de Charlie Portis, catapultado ahora a la fama gracias a la película homónima de los hermanos Coen.
«Editar es una cuestión de instinto», dice. De hecho,

 se hizo en este oficio poniendo en marcha su instinto, cuando tenía poco más de veinte años y alternaba su trabajo como taxista con el oficio de editar, en el que era un principiante. Redescubrió una novela, Llámalo sueño, de Henry Roth, convenció a los directivos de Avon, para la que trabajaba, que ese libro era una mina, y llegó a vender un millón de ejemplares. El suyo es un oficio absorbente; lo que hizo en Penguin fue histórico, pero le quedaron energías para ponerse al frente de su propio negocio. Cuando le entrevistamos, en su casa del Soho neoyorquino, era domingo por la tarde, él se reponía de una dolorosa operación de cadera, pero esa misma tarde había quedado con su secretaria, y con ella estuvo trabajando horas, dictando cartas, estimulando libros, congratulando a escritores necesitados de mimo…
En esa atmósfera, que recuerda aquella en la que siempre se desarrolló el mundo editorial, espera la revolución, a la que no se niega. Muchas veces se dijo de él, en Fráncfort y en todos los lugares donde se conoce bien el oficio, que él era un gurú, porque adivinó por dónde venían los vientos. Ahora los vientos vienen huracanados, y primero que nada le preguntamos a él qué pasó y qué cree que pasará con el libro tal como lo hemos conocido.
Pregunta. Hay un poema de su amigo y colega Michael Krüger, el editor alemán, que dice que la infancia le envía tarjetas postales. Se dice que usted es un gurú. ¿Qué postal le habría enviado ese gurú al Peter Mayer de ahora sobre el futuro editorial?
Respuesta. Hubiera dicho que la cultura basada en el negocio y en el formato físico de los libros era una traición, que la tecnología iba a ser más importante, no para la cultura, sino para la transmisión de la cultura. Y ese gurú hubiera prestado más atención a personas como Marshall McLuhan. Porque él sí que fue un profeta. Todos pensamos que era muy ingenioso cuando dijo aquello de que el medio es el mensaje… Era muy inteligente. Pero ahora, mientras miro hacia el tiempo en el que estamos, observo muchos cambios en la cultura en general, y eso afecta a la cultura del libro. Lo que ha ocurrido es que el mundo está conectado de una manera que jamás hubiéramos intuido -para lo bueno y para lo malo-, y que el éxito ya no está tan ligado al mundo imaginativo, sino que está ligado a la información. La información es ahora más importante que la imaginación. Y esto me produce tristeza. Estamos ante una gran sopa de información, pero estamos mucho menos concentrados. En los años 90 yo no era consciente de que eso iba a pasar.
P. ¿Qué consecuencias tiene esa falta de concentración en el trabajo de un editor ahora?
R. Nuestro trabajo está cambiando. Nuestra función es básicamente la misma, pero el efecto de nuestra función es quizá más pequeño. Lo que hacemos es seleccionar. Antes el público confiaba en el valor de nuestra marca, de nuestro nombre y de nuestra experiencia y educación. Ahora, aunque siga necesitando esos filtros, el público le presta menos atención. Porque todo el mundo ahora tiene el poder. Todos pueden hablar con cualquiera en el mundo, sin filtros; es una idea democrática que elimina nuestra intermediación…
P. Pero sigue habiendo editores…
R. Pero lo que pasa afecta radicalmente a nuestro oficio. Hay muchos libros que ya no puedo publicar porque la tecnología va a una velocidad vertiginosa; es imposible seguir el ritmo. Me lleva entre seis meses y un año publicar un libro, pero la información que contiene ese libro puede quedar obsoleta antes de que salga. Los jóvenes de hoy han aprendido que si quieren saber qué ha pasado en Egipto no deben buscarlo en los periódicos. Yo mismo lo sé por Internet. Mi función como editor probablemente sea publicar menos información que antes. Y por información no entiendo sólo la política, sino todo lo referido a la vida cotidiana, los viajes, la limpieza, la salud, etcétera… Toda esta información la tienes en Internet. Ya no hacen faltan libros para eso… Si quiero cocinar un pollo Kiev no necesato un recetario de cocina rusa; puedo encontrar las recetas en Internet, y son gratis. ¿Qué tipo de contenido queremos? Esa es la pregunta que hay que hacerse en el mundo editorial. Y lo mismo sirve para los periódicos y para las revistas.
P. Con este planteamiento podríamos llegar a la conclusión de que la ficción debería estar en alza, pues no parece estar tan afectada por estos cambios tecnológicos…
R. Bueno, quizá no al 100%. Pero sí es cierto que Guerra y paz tiene la misma relevancia hoy que hace un siglo. Y es verdad que la ficción y el teatro se ven menos afectadas por las nuevas tecnologías… Trabajo en un mundo de escritores, agentes, camiones que llevan y traen libro, en un mundo de librerías y de lectores… Y la cultura de la librería tendrá que que cambiar, porque habrá menos librerías, no más. Y la disminución de librerías afectará a los centros de cultura en nuestras ciudades. Ahora los centros culturales están en nuestras casas. Esto por supuesto afecta a la vida cívica. Las pocas librerías que quedan son grandes empresas, como Barnes & Noble, y lo que más venden ahora son máquinas para leer libros electrónicos. Pero, para volver a su pregunta, ¿cómo cambia todo esto mi trabajo? Si publicamos menos, los costes de impresión y publicación aumentarán y el precio tendrá que subir. Entonces, los libros serán más caros y eso llevará a la gente a leer a través de los e-books. Confieso que los e-books con muy convenientes. Así que si ahora usted me recomienda un libro, al final de esta entrevista sacaré mi maquinita, lo compraré en ese mismo momento y a la media hora lo estaré leyendo. ¡No es fantástico!
P. ¿Y qué pasará con los escritores, con sus agentes…?
R. Hay escritores de muchos tipos. Mientras existan libros tal como los conocemos, los famosos seguirán vendiendo libros físicos y e-books. Y quizá en mayores cantidades. Los autores menos conocidos, o desconocidos, quizá no puedan publicar libros de manera tradicional. Quizá los publique solo como e-book, o quizá se los publico él mismo… Eso suena genial, ¿verdad? Pero no habrá certificación alguna, en en el libro ya no dirá que lo avalan Gallimard o Faber o Hanser… Pero esto no afecta sólo a los escritores, sino a una comunidad entera, editores, agentes, librerías, revistas, periódicos… Piense en los periódicos. Nosotros necesitamos reseñas para que se divulguen nuestros libros, pero si cada vez se leen menos periódicos o revistas, menos gente leerá libros. Si a la gente le dan igual los filtros y las certificaciones, tendremos una cultura de libros distinta. Siempre habrá quien busque la excelencia, ¿pero cómo identificas dónde está?
P. Eso, ¿cómo?
R. No creo que los blogs tengan mucha credibilidad, pero sí creo en el boca a boca, y esto cada vez adquirirá más importancia. Las redes sociales se multiplicarán y este es el tipo de marketing que se hará. De abajo a arriba y no al revés. Nuestro esfuerzo publicitario está centrado ahora en despertar interés en ciertos blogs. Porque algunos sí tienen credibilidad. Así como hay gente que sabe diferenciar entre los blogs, los editores tendremos que aprender a diferenciarlos. Un amigo mío, agente literario, ha montado una agencia de conferencias. Usa no sólo a sus propios escritores sino a otros. Al igual que la industria musical ha tenido que centrarse más en conciertos en vivo que en la venta de cedés, los que trabajamos en este mundo del libro tendremos que hacer lo mismo. Los escritores, si son elocuentes e interesantes, pueden ser ellos mismos herramientas de marketing.
P. Krüger dice que en el futuro el escritor podría convertirse en un trovador.
R. Sí, pero lo que ocurre es que algunos no cantan tan bien. Y un trovador viaja. A un escritor que no es famoso y no tiene dinero para viajar le va a resultar difícil ser trovador.
P. Mientras que los demás factores de la industria se plantean cómo será el futuro, parece que a los escritores eso no les importa tanto. ¿Por qué?
R.. La mayoría de los escritores, sobre todo los literarios, seguirán escribiendo le pase lo que le pase a la industria. Porque ellos son escritores. Necesitan escribir. Quizá les resulte más difícil vivir de ello pero lo seguirán haciendo. Herman Meville siguió escribiendo a pesar de que sus libros no se vendían. Y escribió Moby Dick y Billy Budd porque tenía que escribir. Desde el punto de vista de un escritor serio, la literatura seguirá estando ahí. Y si le va bien, quizás incluso gane más dinero que trabajando con una editorial, como ahora. Todo el dinero que genere será suyo; pero si el libro no va bien no tendrá nada. Actualmente el editor corre un riesgo, y apoya y protege al escritor…
P. ¿Qué hubiese dicho en los años 90 si hubiera tenido entonces una bola de cristal para mirar en esta revolución que le aguarda al mundo de Gutenberg?
R. Hubiese dicho: ahora, en los 90, el marketing es muy importante. Pero en 2020 ó 2030 será insignificante. En 1995 la distribución es imprescindible, hubiera dicho; pero no será tan importante en 2020 porque se hará de otra manera. Usted me ha preguntado cómo afectan los cambios a mi profesión. Antes sólo le di la mitad de la respuesta. No sabemos lo que va a ocurrir, y le he dicho que se publicará menos información. Pero creo, además, que el valor del libro aumentará de una manera extraña. En los últimos treinta años hemos observado como la producción de libros se ha abaratado muchísimo en todo el mundo; papel más barato, encuadernaciones más baratas… El esfuerzo de los editores se ha concentrado en los márgenes de beneficio y al público le ha dejado de importar la calidad de la impresión. Puede que se descubra que el libro, en su formato original y bien cuidado, vuelva a suscitar interés. La gente volverá a comprar libros por la idea de poseerlos. Creo que los libros se harán mejor, estarán más cuidados, mejor producidos. Porque si están hechos una birria [lo dice en español] nadie los comprará.
P. En un articulo de un experto, Jason Epstein, se dice que los adelantos de los escritores se financiarán gracias a inversos externos a las editoriales, como ocurre con las películas. Y que los editores y agentes harán de managers. ¿Lo veremos?
R. No lo creo. Si eres Stephen King, sí. Si eres un tal Jaime Sánchez, no. Los empresarios no están interesados en libros ni en cultura. Sólo les interesa el dinero. El señor Epstein tiene razón, pero solamente en algunos casos. Creo que es más rentable invertir en una hamburguesa del McDonald?s.
P. Déjeme ir adelante y atrás en su propia experiencia como editor. ¿Está mejor equipado para el futuro siendo pequeño editor, al frente de Overlook Press, que al frente de un gigante como Penguin? Es decir, ¿ahora es mejor ser pequeño que grande?
R. ¡Es una buena pregunta! Creo que si eres Penguin estarás cerca de ganar, porque tendrás un backlist [un catálogo] importante, y lo que la gente paga es el contenido. Pero en el caso de los e-books de Penguin o Gallimard un libro nuevo publicado por ellos quizá no tenga las mismas ventajas en el futuro como hoy. Creo que las marcas serán menos importantes en el futuro. El mismo autor se convertirá en la marca… Cuando dejé Penguín y me puse al frente de Overlook Press no me di cuenta de que una pequeña empresa estaría tan bien posicionada para el futuro. Tampoco creo que las grandes editoriales vayan a desaparecer, pero sí creo que publicarán menos libros y que obtendrán sus beneficios con la venta de e-books. Y en las editoriales ya no se necesitará a tanta gente. En el caso de Overlook ocurre algo poco corriente. Nuestrabacklist conforma casi el 10 o el 20% de nuestros libros. Este porcentaje es superior a la de las grandes editoriales y empleamos más dinero men adquirir libros en adquirir libros antiguos. Creo que un libro es nuevo si alguien no lo ha leído.
P. Es lo que ha ocurrido con Valor de ley, un libro viejo que se convierte en un best seller
R. Cuando dejé Penguin pensaba que nunca más iba a publicar un best seller, y ese libro apareció en enero en lo alto de la lista del New York Times… Cuando compramos los derecos de Valor de ley no fue porque los Coen fueran a hacer la película, sino porque era un libro muy bueno. El libro tiene 46 años. Nos da igual si es un libro viejo o nuevo. Lo que nos interesa es que el libro tenga interés ahora. Y ese ahora es un best seller. Puedes hacer eso tanto eres una pequeña editorial como si eres una grande. Pero la ventaja de ser pequeña es que dependemos aún más de los libros viejos que las grandes editoriales. Ellos buscan best sellers porque los necesitan.
P. ¿Ve usted una comparación del mundo editorial con las del cine y la música en cuanto a pirateo?
R. La industria musical intentó frenar el pirateo, pero no pudo. La gente joven piensa que si la música no es un objeto físico es gratis. Los libros, el cine, los periódicos y las revsitas han tomado nota y ahora más que nunca se monetiza el contenido… El pirateo en el libro no es tan preocupante como el del cine. En algunos países ocurre más que en otros porque creo que no están acostumbrados a pagar. El pirateo es como robar, pero no creo que vaya a afectar a esta industria. Lo que tendremos que hacer es seguir identificando contenido de valor, editarlo de manera digna, publicarlo en cualquier formato… Esto no cambiará. A la gente le gustan los libros, les gusta comprarlos. Eso que inventó Gutenberg hace quinientos años (el negro sobre blanco) es la mejor manera de leer. Será diferente cuando crezcan los niños que tienen ahora seis o siete años. He visto ya libros digitales para niños cuyos dibujos se mueven. Debemos admitir que estos cambios son sorprendentes y emocionantes.
P. ¿Estamos contemplando el declive del libro como negocio, al igual que pasa con la industria de los periódicos impresos?
R. No me gusta hablar tan solo del negocio. Pienso en el joven García Márquez o en el joven Vargas Llosa, cómo surgieron. ¿Cómo lanzamos a los jóvenes escritores de hoy? Y eso nos lleva al corazón de lo que hacemos. El propósito de una editorial no es simplemente acumular un catálogo; nuestro propósito es ser creativos, descubrir obras y a veces mejorarlas.
P. Lo que no cambiará es el misterio detrás del éxito de un libro. Gaston Gallimard, el fundador de la editorial francesa, dijo que, tras cuarenta años de experiencia, no podía decir qué es lo que lleva a un libro a tener éxito…
R. Es cierto. Existe un elemento de suerte pero es mejor tener suerte cuando se es joven. ¿Por qué? Porque si tienes suerte cuando eres mayor te queda menos tiempo para disfrutarlo… Lo que hay que tener es instinto no sólo con miras a vender sino por aquello que en el futuro siga teniendo valor.
P. El propio Gallimard decía que en el éxito en la selección de libros es atreverse a escoger y saber esperar.
R. Me gusta esa frase. Sin embargo, si una editorial peternece a un grupo grande, ellos no pueden esperar. No se pueden dar ese lujo. Alguien me preguntó una vez por qué seguía siendo editor a mi edad, qué derecho tenía. Y le respondí: lo que me da derecho es precisamente el ser mayor. He leído una gran cantidad de libros y los recuerdo. Y a modo de chiste [lo dice en español] le cuento lo que pasó con mi libro favorito de cuando tenía nueve años. Era una serie de veintiséis libros sobre el cerdito Freddy. Pensé, en Overlook, que sería divertido publicar uno de estos libros sólo por el hecho de darle nueva vida a algo que me encantaba de niño. Y ya hemos vendido 300.000 ejemplares. Y hemos vendido los derechos de cine, los derechos en ruso, en chino, en alemán… Y yo lo hice como una broma personal. ¿Cuánto pagué? Creo que unos mil dólares… En fin. Aún tengo esperanzas de que la gente lea. Mire lo que ocurrió con Harry Potter. Leer es algo natural si el contenido es bueno. La esperanza que tengo es que la gente seguirá leyendo si le das buen contenido.

Todo ficción

Mayer dice que es difícil hacer lo que le pedimos: concentrar en una decena los libros de su vida. Hizo un intento, y le salieron quince, todos de ficción. El Castillo de Kafka; La montaña mágica de Mann; Llámalo sueño de Roth; el Quijote de Cervantes; Middlemarch, de George Eliot; El gran Gatsby de Fitzgerald; Cien años de soledad de García Márquez; las cuatro novelas de Thomas Wolfe; Si esto es un hombre de Primo Levi; El ruido y la furia Luz de agosto de Faulkner; En busca del tiempo perdido de Proust; Huckleberry Finn de Mark Twain; Guerra y Paz de Tolstoi; Los hermanos Karamazov de Dostoievski, y Herzog de Saul Bellow.
Nos dijo Mayer: «Sé que es una lista larga, y que todo es ficción. Cuando pensé en los libros que significaron algo para mi, recordé una o dos novelas, y a partir de ahí todo lo que me vino a la cabeza era ficción. Fui sobre todo un lector de ficción quizá hasta que cumplí 35 años. Y las memorias de juventud son más poderosas que las que se produjeron en la edad mediana y en mi actual madurez».

UNO MAS DE LOS MALES DE NUESTRO TIEMPO…

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¿SABES QUÉ ES EL GROWTH HACKING?

«GROWTH HACKING». ¿ Suena interesante, no?

A continuación comparto contigo un buen artículo de  publicado en «roast brief«. Si lo tuyo son las Comunicaciones de Marketing en cualquier de sus formas, te recomiendo leerlo. 

Un abrazo.

P.

 

Cuando hacemos referencia al futuro, cuando imaginamos cómo será esta sociedad en unos cien años, no podemos eludir un elemento que ha venido ganándonos terreno: la informática; no es que la tecnología sea nuestra enemiga, la informática, hoy en el tope de nuestra evolución tecnológica es la cima del descubrimiento matemático y también la cima del descubrimiento de la escritura; así que hemos sido nosotros o, mejor dicho, ha sido la intervención humana la que ha hecho posible que esa referencia al futuro sea la sustitución del hombre por la máquina, al menos en lo más operativo.

Pero como, por ahora, el ser humano sigue siendo imprescindible para determinar aspectos relevantes en su propio desarrollo, las disciplinas relacionadas con el crecimiento económico o el perfeccionamiento de los procesos industriales e incluso aquellos que están vinculados con estos primeros, como el marketing, por ejemplo, han diseñado nuevos medios para penetrar mercados, para conocerlos, incorporarse a ellos, manipularlos, darles sentido objetivo, y como las tecnologías de la información y la comunicación son, en esta época, uno de los ámbitos más concurridos, entonces se ha adquirido una enorme importancia el tener conocimientos más allá de esos procesos sociales básicos, de la psicología humana o simplemente de la estadística para comenzar a hablar en un lenguaje mejor integrado, más lógico.

El Growth Hacking es eso, es una disciplina que involucra conocimientos sólidos de marketing, que razona en un hemisferio creativa e intuitivamente y en otro hemisferio aplica funciones lógicas, se sumerge en el mundo de la programación informática, busca otras herramientas, arroja otras perspectivas, sitúa a las audiencias en un sector altamente vulnerable, pero también convenientemente más próximo, más íntimo y entonces con herramientas como el SEO, la investigación meticulosa de analítica, encuestas A/B, técnicas de marketing digital, logra tener imágenes y construir procesos más efectivos en este ámbito que permiten el posicionamiento de las marcas.

Las funciones de un growth hacker quizás no sustituyan del todo las del gerente de marketing; no siempre y cuando la marca no depende más de uno que de otro; el estratega de posicionamiento digital es un socio activo muy importante, un complemento del gerente de marketing; va a tener un rol fundamental en la estrategia de posicionamiento en ese ámbito en el que las marcas le están confiando a los content managers, a los community managers su destino; la web no es ni representa la totalidad del mundo, es un mundo que aparenta ser real y realista, pero muchos sabemos que la web aún no es ni la mitad de auténtica de lo que es la realidad offline; en la red las interacciones son más íntimas, ciertamente, pero también más engañosas, porque al salir de ahí, esa intimidad se diluye, incluso puede desvanecerse.

EL Growth Hacker cuenta con el gerente de marketing para que esos logros que se han podido cimentar sobre la estrategia de posicionamiento digital, no se diluyan tanto, no se desvanezcan y al contrario, sirvan como puente entre la realidad real y la virtual y viceversa, el gerente de marketing cuenta con el Growth Hacker para que las estrategias de posicionamiento offline tengan coherencia con las digitales, el lenguaje de la marca hable en estéreo, tenga una voz masiva que resuene en cada entorno con la misma fuerza y tampoco se diluya o desvanezca.

Claro está que ya comenzamos a ver por doquier tips y cursillos, talleres y capacitaciones para hacer del Growth Hacking el nuevo community manager: toda empresa necesita uno. Es casi siempre igual con todo; nunca podremos escapar, al parecer de esa tendencia a maximizar y generalizar la importancia de perfiles claves; sí, es verdad que el estratega de posicionamiento digital tiene un rol importante en el crecimiento de una marca, pero también recordemos que Phillip Kotler, en relación a su reciente libro sobre el marketing 3.0 advierte que ninguna empresa puede empezar por lo último, sin dominar lo primero; lo mismo pasa con esto, si la marca no tiene un piso real, concreto, tangible, si la marca no ha construido una comunidad offline, no tiene un ámbito físico en el que desarrollarse, no puede pretender convertirse en una gran marca en el ámbito digital.

Incluso empresas totalmente digitales, necesitan tener primero un sólido piso social, social offline, antes de tener un sólido piso virtual. Por lo que no debemos olvidar que el crecimiento de una marca es entonces dual.

RESILIENCIA, CREATIVIDAD Y FELICIDAD

«Las personas que practican la resiliencia son creativas. La persona con capacidad de resiliencia no se limita a intentar pegar el jarrón roto, es consciente de que ya nunca a volverá a ser el mismo. El resiliente hará un mosaico con los trozos rotos y transformará su experiencia dolorosa en algo útil y, por que no, también bello. La resiliencia potencia la felicidad».