… siempre dudar.
«La duda es uno de los nombres de la inteligencia». Jorge Luis Borges


Una persona muy cercana me escribía acerca de como se sentía y la dificultad que tenía en manejar una serie de situaciones que le afectan y desestabilizan profundamente. A continuación parte de lo que le contesté. ¿Por qué lo incluyo aquí? Porque al escribirlo me dí cuenta que es uno de los tantos y tantos temas que a mi me han movilizado siempre y que he trabajado y trabajo mucho pero que no siempre (como otras cosas que he trabajado y trabajado mucho) he desarrollado en profundidad (excepto en terapia). O sea, en blanco sobre negro, y tengo claro que cuando lo hago ( como a casi todos) me ayuda muchísimo a aclarar lo que pienso y siento. Así que vuelvo a la sana costumbre de hacerlo y compartirlo.
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Podría comentar mucho acerca de varias cosas que escribes en tu mail, pero hay algo que me hizo ruido. Dices «si las estrategias de lucha ( ¿resistencia?) son las correctas»… en un tema netamente emocional. Olvídalo, por lo general la resistencia y la lucha, para éste tipo de problemáticas, no vale. Lo único que se puede hacer es enfrentar, razonar y sentir la situación y, a partir de ello, trabajar. En mi caso, por ejemplo, hay algunas situaciones en las que no puedo solamente luchar, cerrar los puños y resistir. Tengo que trabajar, pensar, entender y entenderme, cambiar actitudes, permitirme sentir aunque haga daño, angustiarme si hace falta, permitirme momentos de bienestar, hacer las cosas por y para mi, que es la única manera de estar bien y poder hacer cosas por y para los demás, ser generoso pero un poco egoísta a la vez y tratar de identificar y comprender ( la identificación y comprensión son los primeros pasos) para así poder trabajar en lo que me afecta. Y transitar ( no «aguantar») el proceso intentando sufrir lo menos posible. Resistir ciegamente solo sirve para sentirnos cada vez más impotentes y agobiados.
Con lo que no se puede cambiar ( dices «el tiempo pasa y las cosas no se solucionan») lo único que queda es cambiar la forma en que esas cosas nos afectan, la percepción que tenemos de ellas ( a estas alturas estoy bastante convencido de que la vida se compone más de percepciones y, obviamente, de convencionalismos que de realidades), que hago yo con ellas, ( recuerda siempre que un problema no es el problema en sí mismo, sino que hago yo con él), intentar comprenderlas, asimilarlas, trabajarlas y darles el lugar que les corresponde. Por ejemplo, yo no puedo cambiar lo que los demás piensan o sienten respecto a mi, ( me quieren, me odian; me creen, no me creen; confían, desconfían, etc.) pero si puedo cambiar o manejar la forma en que ello me afecta. Y que hago yo con ello. Yo no puedo solucionar las cosas que me afectan emocionalmente y están fuera de mi alcance ( una guerra, el sufrimiento infantil, injusticias que vemos y vivimos a diario), pero puedo controlar como me afectan. Míralo como círculos concéntricos: en la diana yo… es lo único que puedo modificar. Luego, el siguiente círculo perimetral es mi área de influencia, luego lo que me rodea y así hasta el último circulo, ya exterior, que es lo que no puedo modificar en absoluto. Pero en la diana estoy yo, que puedo cambiar como me influye todo lo que se ubica en los círculos que me rodean. Asimismo, yo no puedo solucionar cosas que me afectan directamente pero están en manos de otros ( por ejemplo, que alguien me rechace) pero si puedo, dentro del dolor, controlar como me afecta ello y que consecuencias tiene en mi.Se que suena fácil pero te aseguro que no lo es. Requiere mucho trabajo. Terapia ayuda. /////
Un abrazo,
P.
Sin duda sabes a que me refiero con «Zona de confort». Seguro conoces el concepto, has leído acerca de ello o has investigado sobre el tema. Incluso hasta intentaste poner en práctica ( con éxito o no) lo que se conoce como «Salir de la Zona de Confort».
No voy a escribir acerca de ello ni a definirlo ni explicarlo. En cambio, te invito a que veas éste excelente video, que lo hace de forma impecable. Yo lo he visionado muchas veces y no me cansa.
Realmente, vale la pena.
Un abrazo,
P.
«GROWTH HACKING». ¿ Suena interesante, no?
A continuación comparto contigo un buen artículo de
Un abrazo.
P.
Cuando hacemos referencia al futuro, cuando imaginamos cómo será esta sociedad en unos cien años, no podemos eludir un elemento que ha venido ganándonos terreno: la informática; no es que la tecnología sea nuestra enemiga, la informática, hoy en el tope de nuestra evolución tecnológica es la cima del descubrimiento matemático y también la cima del descubrimiento de la escritura; así que hemos sido nosotros o, mejor dicho, ha sido la intervención humana la que ha hecho posible que esa referencia al futuro sea la sustitución del hombre por la máquina, al menos en lo más operativo.
Pero como, por ahora, el ser humano sigue siendo imprescindible para determinar aspectos relevantes en su propio desarrollo, las disciplinas relacionadas con el crecimiento económico o el perfeccionamiento de los procesos industriales e incluso aquellos que están vinculados con estos primeros, como el marketing, por ejemplo, han diseñado nuevos medios para penetrar mercados, para conocerlos, incorporarse a ellos, manipularlos, darles sentido objetivo, y como las tecnologías de la información y la comunicación son, en esta época, uno de los ámbitos más concurridos, entonces se ha adquirido una enorme importancia el tener conocimientos más allá de esos procesos sociales básicos, de la psicología humana o simplemente de la estadística para comenzar a hablar en un lenguaje mejor integrado, más lógico.
El Growth Hacking es eso, es una disciplina que involucra conocimientos sólidos de marketing, que razona en un hemisferio creativa e intuitivamente y en otro hemisferio aplica funciones lógicas, se sumerge en el mundo de la programación informática, busca otras herramientas, arroja otras perspectivas, sitúa a las audiencias en un sector altamente vulnerable, pero también convenientemente más próximo, más íntimo y entonces con herramientas como el SEO, la investigación meticulosa de analítica, encuestas A/B, técnicas de marketing digital, logra tener imágenes y construir procesos más efectivos en este ámbito que permiten el posicionamiento de las marcas.
Las funciones de un growth hacker quizás no sustituyan del todo las del gerente de marketing; no siempre y cuando la marca no depende más de uno que de otro; el estratega de posicionamiento digital es un socio activo muy importante, un complemento del gerente de marketing; va a tener un rol fundamental en la estrategia de posicionamiento en ese ámbito en el que las marcas le están confiando a los content managers, a los community managers su destino; la web no es ni representa la totalidad del mundo, es un mundo que aparenta ser real y realista, pero muchos sabemos que la web aún no es ni la mitad de auténtica de lo que es la realidad offline; en la red las interacciones son más íntimas, ciertamente, pero también más engañosas, porque al salir de ahí, esa intimidad se diluye, incluso puede desvanecerse.
EL Growth Hacker cuenta con el gerente de marketing para que esos logros que se han podido cimentar sobre la estrategia de posicionamiento digital, no se diluyan tanto, no se desvanezcan y al contrario, sirvan como puente entre la realidad real y la virtual y viceversa, el gerente de marketing cuenta con el Growth Hacker para que las estrategias de posicionamiento offline tengan coherencia con las digitales, el lenguaje de la marca hable en estéreo, tenga una voz masiva que resuene en cada entorno con la misma fuerza y tampoco se diluya o desvanezca.
Claro está que ya comenzamos a ver por doquier tips y cursillos, talleres y capacitaciones para hacer del Growth Hacking el nuevo community manager: toda empresa necesita uno. Es casi siempre igual con todo; nunca podremos escapar, al parecer de esa tendencia a maximizar y generalizar la importancia de perfiles claves; sí, es verdad que el estratega de posicionamiento digital tiene un rol importante en el crecimiento de una marca, pero también recordemos que Phillip Kotler, en relación a su reciente libro sobre el marketing 3.0 advierte que ninguna empresa puede empezar por lo último, sin dominar lo primero; lo mismo pasa con esto, si la marca no tiene un piso real, concreto, tangible, si la marca no ha construido una comunidad offline, no tiene un ámbito físico en el que desarrollarse, no puede pretender convertirse en una gran marca en el ámbito digital.
Incluso empresas totalmente digitales, necesitan tener primero un sólido piso social, social offline, antes de tener un sólido piso virtual. Por lo que no debemos olvidar que el crecimiento de una marca es entonces dual.
«Las personas que practican la resiliencia son creativas. La persona con capacidad de resiliencia no se limita a intentar pegar el jarrón roto, es consciente de que ya nunca a volverá a ser el mismo. El resiliente hará un mosaico con los trozos rotos y transformará su experiencia dolorosa en algo útil y, por que no, también bello. La resiliencia potencia la felicidad».
En una serie de charlas que dí en Madrid acerca de como enfrentar, sobreponerse y ser fortalecido o transformado por experiencias difíciles, límites o adversas, tanto laborales como personales, presenté un acrónimo que diseñé, cuyo análisis describe los pasos a seguir para enfrentarse a ellas. Se trata de «PARA».
P: Para, date una Pausa. Combate la angustia que te produce tal situación con las herramientas adecuadas.
A: Adáptate a la situación. Nunca te Acostumbres a ella.
R: Sé Resiliente.
A: Acción. Diseña una estrategia y su correspondiente táctica para hacerle frente y Actívala, llévala a cabo.
Siempre que hablé y expuse éste concepto, lo más difícil de comprender y analizar por la audiencia ha sido la capacidad de resiliencia. Análisis que requiere otro ejercicio para que sea honesto y no un autoengaño.
Hace unos días, después de una extensa conversación con ella acerca del tema, Lilián Beriro, fundadora de Be real+digital (Blog) me hizo llegar el excelente artículo de Víctor Maldonado C. publicado en Finanzas Digital, que a continuación comparto contigo.
Te recomiendo su lectura y que realices un autoanálisis: ¿Te consideras una persona resiliente o no?
Un abrazo,
P.
Para el consultor político el vínculo entre resiliencia y éxito es meridiano. “Nunca debe verse como una fórmula para conformarse con situaciones injustas en nuestras vidas, tampoco como un mecanismo para adaptarse a regímenes opresivos”. Todo lo contrario. La resiliencia es la capacidad para salir de lo malo y asumir lo bueno. Es una disposición vital que nos empuja hacia la victoria a través del mejoramiento constante de nuestra capacidad de lucha.
Para el experto no hay atajos para lograr la resiliencia. No hay saltos cuánticos. No es un mecanismo de conversión. Es el resultado de “una lucha diaria y continua que al final se convierte en una fuerza de paz interior que se reproduce cuando la transmites. Mientras más paz provees más paz tienes”. Cita a Carl Jung para reafirmar el mensaje: “incluso una vida feliz no puede existir sin una dosis de oscuridad, y la palabra felicidad perdería su significado si no tuviese el contrapeso de su tristeza”. Por eso mismo –señala J.J.- que “podemos estar preparados para la derrota y sus noches, pero antes debemos aprovechar cada día para prepararnos para la victoria. La resiliencia es, por lo tanto, un compromiso personal con el éxito, una expresión de fortaleza personal.
¿Se aprende la resiliencia? Rendón es tajante cuando confirma que “se aprende desde el manejo de la adversidad cuando nos negamos a dejarnos vencer. Por eso mismo es que supone una vocación de lucha muy distinta al conformismo que siempre es entrega. Tampoco es resignación ni adaptación servil, sino la búsqueda constante de soluciones creativas para salir de una condición indeseable. Todo comienza por lo que algunos llaman espiritualidad y que yo llamo conciencia. La conciencia determina la forma como pensamos, estoy convencido que somos lo que pensamos porque nuestros pensamientos determinan lo que decimos, lo que hacemos, y nuestro carácter”. Por eso mismo, concluye el maestro, “la victoria es para los que dominan el arte de la resiliencia”.
Seguramente conoces o te suena Guy Kawasaki.
Si no es así, te recomiendo que lo googlees.
Aquí te ofrezco el contenido de una conferencia que dio en la Universidad de Pennsylvania.
Vale la pena.
“Como capitalistas de riesgo”, dijo Kawasaki, “lidiamos con muchas empresas que, por norma, nos dicen aquello que creen que nos gustaría oír: cómo ganar dinero. Según mi experiencia, la mayor parte de las empresas fundadas sobre el concepto de ganar dinero suelen fallar. Atraen el tipo equivocado de socio y de empleado”. En lugar de eso, dice, el emprendedor debe preocuparse por hacer que su producto o servicio signifique algo más que la suma de sus componentes, y del dinero que podrá ganar.
Kawasaki llamó la atención sobre las zapatillas aeróbicas de Nike dirigidas al público femenino, y cómo la empresa hizo de ellas algo más que sólo “dos piezas de algodón, cuero y goma producidas en condiciones relativamente sospechosas en Extremo Oriente”. Con una publicidad inteligente en que mostraba cómo las mujeres siempre han sido juzgadas y evaluadas, Nike “cogió un conjunto de materias primas de 2,50 dólares y lo transformó en símbolo de eficiencia, poder y liberación. La empresa produce sentido por medio de zapatos. Las grandes empresas son generadoras de sentido”. No hay duda de que Apple hizo eso con el Mac, con el iPhone y otros aparatos.
Declaraciones insípidas y genéricas sobre la misión de la empresa —“ofrecer productos y servicios de calidad superior para nuestros clientes y para la comunidad por medio de liderazgo innovador y asociaciones”— son buenas sólo para el consultor contratado para desarrollarlas, dijo Kawasaki.
En vez de eso, opte por la concisión y defínase a sí mismo por lo que usted quiere significar para el cliente. Nike ofrece un “desempeño atlético auténtico”; FedEx promete “paz de espíritu”. Para que todos, dentro y fuera de la empresa, estén unidos en torno al mismo propósito, explíqueles la razón de ser de la empresa y de qué manera ella atiende a las necesidades y deseos de los clientes.